
Investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y del Consejo Superior de Investigaciones Cinetíficas (CSIC) han construido el primer nanomotor térmico del mundo, que se mueve por diferencias de temperatura.
Se trata de un nanotubo de carbono capaz de desplazar cargas y de girar como un motor convencional, pero que es mil veces más pequeño que el ojo de una aguja.
Este nanomotor térmico funciona por diferencias de temperatura que permiten hacer que los objetos se muevan por un espacio o bien roten sobre su propio eje y abre las puertas a la creación de nuevos dispositivos nanométricos capaces de realizar tareas mecánicas, con aplicaciones futuras en ámbitos como la biomedicina a los nuevos materiales.
Se trata de un nanotubo de carbono capaz de desplazar cargas y de girar como un motor convencional, pero que es mil veces más pequeño que el ojo de una aguja.
Este nanomotor térmico funciona por diferencias de temperatura que permiten hacer que los objetos se muevan por un espacio o bien roten sobre su propio eje y abre las puertas a la creación de nuevos dispositivos nanométricos capaces de realizar tareas mecánicas, con aplicaciones futuras en ámbitos como la biomedicina a los nuevos materiales.
¿No es increíble lo que avanza la ciencia? Desde que se creó el primer motor eléctrico en 1887 con un tamaño considerable no se llegarían a imaginar que un motor pudiera ser mil veces más pequeño que la cabeza de una aguja.
¿Hasta dónde llegaremos a esta velocidad de progreso?
